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(Artículo publicado en La Opinión de Zamora, edición de 7 de Junio de 1999) |
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La famosa y emblemática romería de "Los Viriatos" en honor a Nuestra Señora la Virgen del Castillo, la siempre querida y venerada patrona del Bajo Sayago, revivió ayer en Fariza, si cabe con más fuerza que nunca, una tradición cuyos orígenes se pierden en la noche de los tiempos, hermanando a los feligreses de la tierra y a los devotos foráneos, todos ellos deseosos de mostrar su fe y rezarle a la Gran Señora, colocándose bajo su protección, compartiendo con ella tristezas y esperanzas, cuitas y desgracias, sonrisas y lágrimas. Los Arribes del Duero se vistieron de fiesta en una jornada que tuvo por bandera a la fe y a la sencillez de las buenas gentes sayaguesas.
Varios miles de personas participaron en el programa organizado por el Ayuntamiento que tuvo a misas, procesiones, verbenas y partidos de pelota como gran aliciente y platos fuertes.
La Virgen del Castillo es la más viajera de la provincia de Zamora repartiendo su tiempo entre la campiña y en el pueblo. Durante más de 10 meses está en su santuario de los Arribes el cual comparte con las vírgenes del Carmen y de Fátima. El Lunes de Pascua regresa en procesión a la iglesia parroquial donde permanece hasta el primer domingo de junio, el "Día Grande". La próxima romería, primera del siglo XXI y del Tercer Milenio, tendrá lugar el día 4 de junio del año 2000.
En la tarde del sábado la Santa Patrona recorrió las calles de Fariza junto a sus vecinos, fue "La Despedida", un adiós anunciado.
El domingo , "Día de Encuentros", a las 11 de la mañana los feligreses de la parroquia de San Julián Mártir de Fariza salieron de la iglesia con su Viriato y su Virgen del Castillo, insignias y estandartes, camino del "Humilladero" (junto al cementerio) donde dieron la bienvenida a los vecinos de Palazuelo y Mámoles; a los de Cozcurrita, Badilla y Argañín en "La Poza"; a los de Tudera y Zafara en "La Era".
Los romeros dieron buena cuenta hacia el mediodía de un almuerzo a base de escabeche, vino y aceitunas ofrecido por el Consistorio, antes de oir la Santa Misa en el Frontón.
Por la tarde el Viriato (nombre en honor al héroe lusitano de Torrefrades) de San Julián Mártir de Fariza, abrió la procesión camino del la Ermita. En segundo lugar, siguiendo el orden establecido durante siglos fue el Viriato de Santa María Magdalena (Cozcurrita), La Expectación (Badilla), San Benito (Palazuelo); San Pedro (Mámoles), San Pelayo Mártir (Argañín), San Pedro (Tudera) , unido a la procesión en 1996; y Zafara (que volvió a la celebración el 7 de junio de 1998 tras casi 30 años ausente).
El día acompañó y los profesores y alumnos de la Escuela del Folklore, con el famoso veterinario Jose Emilio Yanes a la cabeza, pusieron la música en los desfiles procesionales. Dos niños de Fariza Luis y Víctor, junto a uno de Ledesma, José Luis, y otro de Salamanca, Víctor se unieron a la fiesta con su propio viriato, pequeño pero original y llamativo.
Fotografía: Copyright © pertenecente al Patronato de Turismo de Zamora.
Última actualización: 5 de Septiembre de 1999
Autor: Chany Sebastián (La Opinión de Zamora)
Responsable: Reis Lima Quarteu