El parto de los montes

Hace diez años comenzaron las gestiones para la declaración del Parque Natural de Los Arribes sin que el proyecto haya ido más allá de las sucesivas promesas políticas

(Artículo publicado en La Opinión de Zamora,
edición de 19 de Enero de 2000)
La Opinión de Zamora

Vista de un paraje en Los Arribes del Duero zamoranos

La declaración de Los Arribes del Duero como Parque Natural ha pasado a formar parte de los proyectos mil veces prometidos y nunca hechos realidad. Ha pasado una década desde que comenzara a hablarse de la protección de ese entorno del Duero. Más aún. Ya en el año 89, coincidiendo con la creación de la Consejería de Medio Ambiente, se establece la Red de Espacios Naturales de Castilla y León, lo que constituye un paso importante para la declaración de Los Arribes del Duero como Espacio Natural. Se iba avanzando. En 1991 se reconoce Los Arribes como Zona de Especial Protección para as Aves (ZEPA), lo que ha propiciado un plan específico para la protección de la cigüeña negra, el ave más amenazada de la zona.

En el año 95 el Plan de Ordenación de Recursos Naturales recorta prácticamente a la mitad el ámbito de protección del futuro Parque Natural, que agrupa las provincias de Zamora y Salamanca. Treinta mil hectáreas en las que se pueden explotar potencialidades como el turismo, la riqueza cinegética o el granito, la ganadería o los recursos forestales. Se han hecho inventarios de la fauna y la flora del espacio ecológico, estudios, ha sido objeto de foros, reuniones, han salido libros...; en definitiva, se han pregonado la belleza de ese entorno agreste.

Pero en un momento dado del proceso surge la amenaza más preocupante para Los Arribes, como era el presumible deseo de la Administración de instalar en la zona un almacén de residuos radiactivos. La contundente respuesta social y la prohibición tajante de cualquier iniciativa de este tipo en un espacio protegido ha movilizado a los agentes sociales y representantes políticos a favor de la declaración del Parque Natural.

Aunque conscientes de las fuertes limitaciones que una normativa de estas características impone, los alcaldes de la zona se muestran a favor del Parque Natural, aunque han dejado claro que tienen algo que decir en tan ambicioso proyecto. A ello responde la docena de alegaciones presentadas en agosto pasado, cuando concluía el plazo de información pública del Plan de Ordenación de Recursos Naturales del Espacio Natural “Arribes del Duero”.

La decena de alcaldes de municipios incluidos en el ámbito del Parque solicita un cambio en la delimitación del espacio propuesta por considerar que "no responde a los objetivos de protección". Los representantes municipales se muestran en contra de la exclusión parcial de Villardiegua, Villadepera, Moral de Sayago, Moralina, Torregamones, Gamones y Villar del Buey bajo el criterio de que no poseen valores naturales y paisajísticos suficientes. Para los alcaldes tal propuesta incrementa las dificultades de gestión del propio espacio por existir, dentro de los mismos términos, terrenos sujetos y no sujetos a la disciplina del Espacio Natural. Igualmente apuntan que en la delimitación se dejan fuera del Espacio los terrenos afectados en su día por las obras de construcción de una central. nuclear en el término de Moral.

Otra de las alegaciones de los ayuntamientos es su presencia predominante en los órganos de representación, con la creación de un Consejo Rector biprovincial. La definición de servicios a crear en el Parque constituye otra de las observaciones incluidas en el documento. Así, se solicita a la Junta la urgente elaboración y publicidad de un programa de mejoras (abastecimiento, saneamiento, residuos o comunicaciones) y un programa de mantenimiento.

Una cuestión que preocupa a los habitantes del entorno es la incidencia del Parque en la agricultura y la ganadería, principales fuentes de ingresos de la zona. En ese sentido se solicita la precisión y aclaración tanto de las posibles restricciones como de las potenciales ayudas, "alejando cualquier sospecha o duda que indique que la actividad agrícola-ganadera pueda sufrir un retroceso". Además solicitan libertad para la eliminación de la fauna no autóctona que pueda perjudicar la actividad agrícola y ganadera. O por lo menos medidas compensatorias por los daños causados. Alegaciones que coinciden con el sentir de los sindicatos agrarios, contrarios a que el futuro Parque Natural impida la libre actividad agraria.

En definitiva se exige una garantía para el sector agroganadero que permita seguir desarrollando su actividad sin limitar su actividad a las zonas donde no existan masas arbóreas y se faciliten la instalación de explotaciones. La gestión del agua, el suelo, la vegetación, los aprovechamientos cinegéticos y piscícolas, el patrimonio artístico y en definitiva las rentas generadas en la gestión del espacio, consideran, deben incidir en la población y en la comarca.

Como también han expresado sus propuestas los viticultores de la comarca, empeñados en que el Plan de Ordenación no suponga impedimentos a la introducción de nuevas técnicas que permitan la recuperación del cultivo de viñedo y olivar. O la Sociedad Española de Ornitología, deseosa de ampliar el ámbito del Parque.

En definitiva, los agentes implicados se han movido han presentado sus alegaciones, que ¿duermen? en los despachos de la Junta. —Este diario ha intentado en varias ocasiones recabar la versión de la Administración regional sin éxito—. A nadie se le oculta que las voces en contra surgidas en Salamanca pueda estar frenando la declaración de Parque Natural. Lo que realmente molesta a sus defensores es el silencio. Y no ocultan su envidia porque al otro lado de la frontera los trámites hayan llevado mayor velocidad, también es verdad que carecen de numerosas formalidades administrativas. Portugal ya ha aprobado la declaración de su sector ribereño lo que, una vez cumplido el propósito de Zamora y Salamanca, convertirá el paraje en el primer Parque Internacional Peninsular.


Fotografía: Copyright © de La Opinión de Zamora.

Volver a la prensa

Última actualización: 19 de Enero de 2000
Autora: Irene Gómez (La Opinión de Zamora)
Responsable: Reis Lima Quarteu