Fiestas de la Virgen de la Salud en Alcañices:
Cita religiosa y mercado internacional

La romería en honor a la Patrona de Aliste reunió en la localidad a miles de fieles llegados desde diversos puntos de la provincia y de la región norte de Portugal

(Artículo publicado en La Opinión de Zamora,
edición de 3 de Julio de 1999)
La Opinión de Zamora

La Villa de Alcañices revivió ayer la tradición con la celebración de la famosa romería en honor a Nuestra Señora la Virgen de la Salud, protectora de los enfermos y patrona de la comarca de Aliste, que logró reunir a miles de devotos y curiosos en los actos religiosos y en la feria.

No podía ser menos y allí estuvieron, fieles a su cita con la gran señora gentes llegadas de todo Aliste y de Trás-os-Montes e Alto Douro (Región Norte de Portugal), de Sanabria, La Carballeda, Alba, Tábara, Tierra del Pan, Benavente, Los Valles, Sayago, Zamora y Salamanca.

En la noche del jueves los alcañizanos tuvieron las vísperas solemnes, una novena y el emotivo descendimiento de la Virgen de la Salud al Carro Triunfante. La tradicional "Quema de Urces", la música folclórica y la verbena con Simpatía completaron la jornada.

Desde primeras horas de la mañana, a penas si había salido el sol, los vendedores ambulantes instalaron los puestos donde los visitantes miraron, regatearon y siempre compraron algo para llevarse a sus casas. Ropa y calzado, ajos y aperos de labranza, artículos mil.

Pero en "La Salud" la fe sobresale sobre la feria. Durante toda la mañana, la iglesia del Convento de San Francisco acogió la continua celebración de misas, bendiciéndose medallas, mientras los amables confesores atendían a los devotos de la Virgen llegados desde los lugares más ricónditos.

A las 12,30 horas, se inicio la Misa Solemne en el templo abarrotado, mientras una multitud aguardó la salida de la procesión. Más 25 sacerdotes la concelebraron, entre ellos Luismi, realizando el sermón el conocido cura y profesor carbajalino Francisco Rodríguez Pascual.

Pasado el mediodía la Virgen de la Salud, la Gran Señora de las Tierras de Aliste, salía en su Carro Triunfante ante los aplausos y la emoción de sus fieles devotos con lagrimas en los ojos. Algunos la siguieron descalzos, otros en penitencia vinieron andando desde pueblos como San Vitero.

Los alistanos volvieron a demostrar su fe a la madre de Jesús de Nazareth, mirándola de frente, a la cara, rezándole, tocandole el manto y pidiendo salud para algun familiar, para todo el mundo.

En el recorrido el grupo San Lázaro fue realizando bailes tradicionales, mientras calles y aceras estaban abarrotadas viendo pasar en bello cortejo.

Allí estuvieron el presidente en funciones de la Diputación de Zamora, Miguel Pérez Viguera, los alcalde de los ayuntamientos de la zona, la Corporación Municipal en Pleno y autoridades lusas, además de los diputados Ricardo Ferrero, Ana Riesco y Felipe García. El 2 de julio volvió a ser una fecha inolvidable.


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Última actualización: 3 de Julio de 1999
Autor: Chany Sebastián (La Opinión de Zamora)
Responsable: Reis Lima Quarteu