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(Artículo publicado en El Norte de Castilla, edición de 17 de Enero de 2000) |
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El Gobierno portugués ha denunciado a la empresa de control de calidad Inzamac como responsable de un presunto delito ecológico por el abandono y hundimiento parcial del barco que realizaba hasta hace diez meses la ruta por los Arribes del Duero. El gobernador de Bragança, Júlio Meirinhos, confirmó ayer que el grupo propietario de la embarcación que tuvo que ser rescatada del embarcadero de Miranda "nunca ha tenido licencia de explotación para operar aquí".
Júlio Meirinhos manifestó que, a pesar del apercibimiento del Gobierno Civil de Bragança a la empresa propietaria en el que se le comunicaba el hundimiento de la barcaza Cañón del Duero en el puerto fluvial de Miranda, "Inzamac no respondió ni hizo nada para salvar el barco, siendo como es una empresa de control de calidad, por lo que tuvimos que intervenir". Pero, precisó el responsable de la administración lusa, "lo más grave es que se ha derramado gasoil, aceite, y allí quedaron las baterías, lo que ha supuesto un riesgo serio, porque el barco hundido estaba a 300 metros de la central hidroeléctrica de Miranda".
Para las autoridades portuguesas, el grupo empresarial zamorano es el verdadero responsable, por dejadez, del hundimiento del primer barco aula de la naturaleza que ha recorrido los Arribes. "El informe de los técnicos indica que hay un deterioro de la madera y del casco a causa de estar abandonado y que el barco se hundió porque las baterías que servían para el motor de achique de agua estaban descargadas", explicó Meirinhos.
Aseguradora
El responsable de Inzamac, Carlos Rodríguez, manifestó que la empresa "dejó el negocio hace aproximadamente unos doce meses, en febrero o marzo del año pasado", pero que el embarcadero es propiedad de la empresa y el mantenimiento realizado del barco "era el normal". Rodríguez precisó que David Salvador y los pilotos eran los encargados de la vigilancia y que por el momento desconoce el resultado del informe de la compañía aseguradora sobre las causas del hundimiento del barco. Para el fundador del grupo no hay razones para la acusación de delito ecológico "porque no había ni combustible".
La barcaza, inactiva desde hace 10 meses, comenzó a hundirse amarrada en el embarcadero de Miranda el pasado 8 de enero junto al nuevo navío ecológico Escua, una embarcación de 120 plazas que sustituye a la anterior en su recorrido desde el pasado mayo. La actuación de protección civil, los bomberos y el coordinador del proyecto de cooperación transfronteriza, David Salvador Velasco, permitió rescatar al Cañón del Duero de las aguas y ponerla a salvo en tierra.
Las autoridades portuguesas han abierto expediente contra la propietaria del barco, no sólo por el presunto delito ecológico, sino "para que pague los gastos de estos días de trabajo y por el abandono". Esta semana, anunció Meirinhos, comenzarán los trámites de la demanda, "aunque me gustaría evitar la vía judicial y que entendieran que este no ha sido un buen camino; pero cuando ha estado Inzamac no ha habido inversiones en mejoras ni en seguridad".
El actual gobernador de Bragança, que era presidente de la Cámara Municipal de Miranda do Douro en 1994, cuando se puso en marcha el proyecto hispano-luso de cooperación transfronteriza para la explotación turística de Los Arribes en este tramo del Duero Internacional, reitera que Inzamac siempre ha carecido de la licencia de explotación preceptiva para operar en dicho espacio fluvial y que "el único interlocutor válido" para las autoridades lusas "era y sigue siendo David Salvador Velasco, coordinador del proyecto de turismo ambiental y que dispone de todas las licencias en regla".
Fotografía: Copyright © de El Norte de Castilla.
Última actualización: 17 de Enero de 2000
Autor: M. J. Pascual (El Norte de Castilla)
Responsable: Reis Lima Quarteu