El barco turístico de Inzamac se hunde en Miranda ante el abandono de la empresa

El coordinador del proyecto transnacional denuncia la pasividad de los directivos

(Artículo publicado en El Norte de Castilla,
edición de 16 de Enero de 2000)
El Norte de Castilla

La embarcación 'Cañón del Duero' semihundida en las aguas del Duero

El barco turístico de Inzamac, abandonado hace diez meses en las instalaciones del proyecto luso-español de turismo fluvial en Miranda do Douro, se ha hundido ante la pasividad de los directivos de Inzamac. Según denuncia David Salvador, el coordinador de la iniciativa hispanolusa desde enero de 1994, el hundimiento de la barcaza ha puesto en peligro el nuevo navío ecológico 'Escua', ajeno a la empresa de control de calidad, que navega desde mayo del pasado año.

El responsable del Centro Ambiental Luso-Español, David Salvador Velasco, ha denunciado el abandono del barco propiedad de la empresa Inzamac, que comenzó a hundirse el 8 de enero amarrado en el embarcadero de turismo fluvial, "con el peligro que supone para el nuevo navío ecológico Escua y las condiciones subacuáticas de agua y electricidad con las que quedó enganchado durante horas".

Según el escrito de denuncia hecho público ayer por David Salvador, la barcaza turística corrió peligro de hundirse a una profundidad de 60 metros y contaminar las aguas del Duero con gasóleo y baterías, hasta que en la madrugada del pasado miércoles un equipo de buceadores, bomberos y protección civil sacaron a tierra la embarcación.

El barco Cañon del Duero realizaba los recorridos turísticos en los Arribes hasta que tuvo que suspenderse la actividad por falta de licencia y condiciones de seguridad en mayo del año pasado. La embarcación no había pasado las inspecciones reglamentarias de Marina y tenía caducado el certificado de navegabilidad.

Ruptura
Un mes más tarde, "ante la negativa de Inzamac a realizar las correspondientes mejoras", el coordinador del proyecto rompió los acuerdos comerciales con la empresa de control de calidad. Salvador creó una nueva empresa con los requisitos legales de navegación y otro barco, el Escua, comenzó a realizar la ruta turística.

Según refiere el denunciante, el hundimiento se ha producido "por el abandono y deterioro progresivo de la madera, la falta de recargas de las baterías que alimentaban las bombas automáticas de achique de agua y una enfermedad que sufría la fibra del barco desde hace años denominada ósmosis".

A pesar de que desde hace meses David Salvador no tiene relación profesional o comercial con las empresas del grupo Inzamac, ayudó en las tareas de retirada del barco hundido, tras avisar a la empresa propietaria de lo que ocurría y sin que los directivos de la misma tomaran medidas para evitarlo.

El navío-aula ecológico Escua, de 120 plazas, sustituyó en mayo pasado a Cañon del Duero y "navega de forma reglamentaria y lo seguirá haciendo con todos sus certificados en regla y sin ningún tipo de incidente", explicó el coordinador del proyecto de cooperación.


Fotografía: Copyright © de El Norte de Castilla.

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Última actualización: 17 de Enero de 2000
Autor: M. J. Pascual (El Norte de Castilla)
Responsable: Reis Lima Quarteu